LEIOA WATERPOLO

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1998/1999: la primera piedra de un proyecto

Para encontrar los orígenes del club hay que remontarse hasta el año 1998, momento en el cual surge la iniciativa de introducir a los integrantes de la escuela de natación en la práctica del waterpolo.

Este primer año tenía como objetivo ser una toma de contacto para los nadadores con una disciplina deportiva que hasta aquel entonces era desconocida para ellos. Se pretendía que durante el transcurso del mismo pudieran ser adquiridos los conocimientos de la técnica del waterpolo, tanto individual como colectiva, y del reglamento. Esta labor fue llevada a cabo por Javier Vidal mediante la creación de una escuela de waterpolo. Sobre este asunto, es importante destacar el apoyo recibido por parte de la Concejalía de Deportes del Ayuntamiento de Leioa y la colaboración aportada por algunos padres y madres, sin los cuales este proyecto no hubiera salido adelante.

1999/2000: debut en competiciones oficiales; jóvenes y chicas a la vanguardia

Fue ya al año siguiente, en 1999, tras comprobar la buena aceptación que tuvo esta experiencia y en base a los resultados sumamente positivos que se lograron, cuando se decide dar un paso más y se opta por competir de manera federada. Es por tanto en este año cuando surgen los dos primeros equipos del club, consistentes en un conjunto de la categoría cadete mixta y en una escuadra femenina, siendo precisamente el equipo cadete el encargado de hacer debutar al club en competición oficial mediante la disputa de su primer partido de liga.

Además, tres miembros del equipo cadete son por primera vez convocados con la selección de Euskadi para acudir al campeonato de España por CC.AA. Este hecho se convertirá en algo habitual a partir de este momento, y vendrá repitiéndose año tras año ya no sólo en la categoría cadete, sino también en la categoría absoluta femenina.

En esta época también comenzaron su andadura en el waterpolo los que posteriormente serían los primeros integrantes del equipo absoluto masculino. Sus primeras participaciones consistieron en la disputa de torneos de índole universitaria, donde cosecharon buenos resultados, y de partidos de carácter amistoso.


Durante estos primeros años de historia del club se contó con la colaboración de Ivaylo Patchaliev y de Santi Agirre en el apartado técnico.

2000/2001: se recogen los primeros frutos

La temporada 2000/2001 se caracteriza por la llegada de los primeros éxitos, tanto a nivel colectivo como individual. Las féminas comienzan a convertirse en una referencia del waterpolo femenino a nivel de Euskal Herria, mejorando su juego partido tras partido, lo que se refleja en unos resultados cada vez más positivos.

Por otra parte, en categoría cadete se realiza una buena campaña, con un más que notorio segundo puesto en la Liga de Euskal Herria. El alto nivel alcanzado queda de manifiesto cuando hasta cinco cadetes son llamados para engrosar las filas de la selección de Euskadi, la cual lograría la mejor clasificación de su historia en un campeonato de España quedando en tercer lugar.

2001/2002: salto cualitativo y debut del equipo masculino

Es a partir de la temporada 2001/2002 cuando definitivamente se consolida el despegue del club. En primer lugar, se incorporan al organigrama técnico Ekain de la Fuente y Eduardo Imaz, quienes toman las riendas de los equipos absolutos. Es en este momento cuando se decide inscribir un conjunto masculino absoluto en la Segunda División de la Liga de Euskal Herria. Éste estaría formado por los jóvenes que tres años antes comenzaron con la práctica del waterpolo, y por varios miembros del equipo juvenil.

Mientras tanto, Javier Vidal centra su actividad en hacerse cargo del conjunto juvenil y de la escuela de waterpolo. En lo que respecta a esta última, hay que destacar que comienza a crecer y una nueva generación de waterpolistas comienza a abrirse paso. Para que éstos últimos pudieran comenzar a desarrollarse como jugadores, se opta por crear un equipo infantil que competirá a nivel provincial jugando diversos partidos. Además, al final de la temporada acuden a Zaragoza para la disputa del Trofeo Rafael Feliz, donde tienen la oportunidad de enfrentarse a otros equipos del ámbito estatal.

2002/2003: se afianza el proyecto

En la siguiente temporada cobra fuerza el interés despertado en el municipio por el waterpolo y son bastantes los que se animan a probar con esta modalidad deportiva en las distintas categorías con las que cuenta el club. En este momento se dispone de dos equipos absolutos (femenino y masculino), un juvenil masculino y un infantil mixto.

El trabajo realizado por Imaz y De la Fuente comienza a dar sus frutos y se firma una excelente campaña. El equipo femenino logra los subcampeonatos de Liga y Copa de Euskal Herria, este último también obtenido el año anterior, mientras que el masculino alcanza un meritorio cuarto puesto en su correspondiente liga.

Por otra parte, se mantiene la idea de acudir a diversos torneos para progresar como waterpolistas. De esta forma, a los infantiles que acuden de nuevo a Zaragoza se unen las integrantes del equipo femenino, quienes viajan a esa misma ciudad para la disputa de otro campeonato.

2003/2004: sube el nivel de exigencia

Para la temporada 2003/2004 se decide subir el nivel de exigencia, teniendo en cuenta el buen papel desempeñado en la anterior y el nivel técnico adquirido. Para ello se marcan una serie de objetivos, entre los que se encuentran la asimilación de nuevos conceptos tácticos y la consecución por parte de las féminas de alguno de los títulos que hasta ese momento no tenían en su haber, es decir, Liga o Copa de Euskal Herria, o del ascenso por parte del conjunto masculino. Sin embargo, sólo fue posible lograr la primera de las metas impuestas, obteniéndose de esta forma un gran salto cualitativo en lo que concierne a esta materia que sirvió de base para años venideros.

Como colofón a la temporada, el equipo masculino se desplazó hasta Padrón (A Coruña) para participar en un torneo del cual resultó vencedor.

2004/2005: la primera transición; cuando los niños se hicieron mayores

La siguiente campaña y tras una etapa de tres años, Imaz abandona el club y Mikel Zabala toma el relevo al frente del equipo absoluto masculino, manteniéndose De la Fuente a cargo del femenino. Es en esta temporada, tanto a nivel femenino como masculino, cuando los jóvenes procedentes de la cantera comienzan a cobrar protagonismo en sus repectivos equipos, convirtiéndose algunos en piezas clave para los mismos. Prueba de ello es que aumentan de igual modo el número de minutos de los que disponen en los encuentros como su presencia en las plantillas senior. Esto origina que la media de edad de las mismas sea llamativamente baja.

En lo que a las categorías inferiores se refiere, surge un nuevo equipo cadete que competirá a nivel provincial con jugadores procedentes del infantil. Del mismo modo, la escuela de waterpolo, que tiene por objetivo ser la cantera del club, continúa con su proceso de crecimiento y mientras algunos jóvenes consiguen dar el salto y pasan a entrenar con los equipos absolutos, nuevos miembros se incorporan a la misma año tras año.

2005/2006: los chicos entonan el “¡a Primera, oé!”

En la campaña 2005/2006 De la Fuente se desliga del club, tras pasar cuatro años entre nosotros, y Zabala deja de entrenar al equipo masculino. Esto supone la llegada de Jon López, quien toma la batuta de los dos equipos absolutos. Con él se inicia un nuevo ciclo en el que continúa el relevo generacional iniciado la pasada temporada.

En principio se desconocía el nivel de exigencia que se le podía pedir a las plantillas senior dada su juventud, pero una vez vistas las buenas sensaciones ofrecidas durante la pretemporada, se decide apostar fuerte y se marcan unos objetivos bastante ambiciosos. Como ya se pretendió un par de años atrás, para el equipo masculino se establece la meta del ascenso, mientras que para el femenino estar en la lucha por el título liguero o de copa. Esta vez el primero de ellos sí que pudo ser posible y el equipo masculino, firmando una espectacular segunda vuelta y tras cinco años en Segunda División de la Liga de Euskal Herria, logra ascender a Primera. En cuanto a la escuadra femenina, ésta consigue el subcampeonato liguero empatando a puntos con el primer clasificado.

En lo que respecta al equipo cadete, éste es inscrito en la Liga de Euskal Herria, dejando por tanto de competir sólo a nivel de Bizkaia, con la idea de progresar en su juego e intentar desempeñar un buen papel.

Para cerrar esta brillante temporada, el club organiza el primer Torneo de Waterpolo de San Juan, coincidiendo con la celebración de las fiestas patronales del municipio, iniciativa que se pretende repetir en años venideros.

2006/2007: las chicas se destapan

La temporada 2006/2007 se presenta de entrada con algunas novedades, siendo la más destacada la inclusión de un segundo equipo senior masculino en la Segunda División de la Liga de Euskal Herria, lo que convierte al club en el único de la competición que cuenta con un conjunto en ambas divisiones. Este segundo equipo está compuesto básicamente por los integrantes de la plantilla cadete de la temporada anterior, que de esta manera podrán adquirir una mayor experiencia al participar en una competición más exigente que la liga juvenil. En cuanto a los demás equipos, se plantean nuevos retos, tales como la permanencia en Primera División para el primer equipo masculino y la consecución de algún título por parte del femenino.

En el apartado técnico se apuesta por la continuidad de Jon López, vistos los buenos resultados, quien se hace cargo del equipo femenino y del primer equipo masculino, mientras que Josu Barrenetxea toma las riendas del equipo de Segunda División, quedando Javier Vidal al frente de los nuevos cadetes e infantiles y de la escuela de waterpolo.

Finalmente, el balance deportivo de la campaña se puede considerar como positivo, ya que, a pesar de que el primer equipo masculino no logra salvar la categoría al quedar en última posición, su rendimiento a lo largo de la temporada es aceptable, ganando algunos partidos frente a rivales de gran entidad y apurando sus opciones de salvación hasta el último minuto del último partido. Pero sin duda las mayores alegrías de la temporada las ofrecen las chicas, quienes tras varios años rozando el éxito logran, por fin, proclamarse campeonas de Liga de Euskal Herria en una de las campañas más disputadas que se recuerdan, con tres equipos aspirando a la victoria final hasta las últimas jornadas. Además de este título, las chicas también se imponen en la Liga Bizkaina y en la Gabon Kopa, mientras que en la Copa de Euskal Herria vuelven a quedar subcampeonas por quinta vez en su historia. Por su parte, el segundo equipo masculino finaliza 4º en el grupo B de Segunda División, tras una temporada en la que su rendimiento va de menos a más y con puntuales destellos de calidad, siendo más importante la experiencia adquirida que los resultados obtenidos.

También este año el club celebra la segunda edición del Torneo de San Juan, el cual se convierte en un éxito tanto organizativo como participativo, con la invitación de equipos de diferentes puntos de la Península (Galicia, Madrid...) y la disputa de hasta nueve partidos de todas las categorías (masculino, femenino, juvenil y cadete) en una maratoniana jornada de waterpolo.

Esta temporada 2006/2007 también merece ser destacada por el notable crecimiento que experimenta el club, el cual se constata con una mayor presencia en los medios (prensa, internet) y la masiva afluencia de aficionados a algunos de los partidos disputados por sus equipos, tanto en Leioa como incluso en otras piscinas, lo que le convierte en uno de los clubs con más tirón del waterpolo vasco. También es de resaltar el apoyo de nuestros patrocinadores (“Aerospace Engineering Group” y “Aerolink”), gracias a los cuales el club dispone de una equipación deportiva de calidad.

2007/2008: traspasando fronteras

La campaña 2007/2008 da comienzo con una excelente noticia, como lo fue la inclusión del primer equipo masculino en Primera División de la Liga de Euskal Herria, a pesar de haber descendido la temporada anterior, debido a la renuncia de un equipo. En cuanto al proyecto deportivo, se apuesta por la continuidad, por lo que Jon López se mantiene al frente del equipo femenino y del primer equipo masculino, mientras que Josu Barrenetxea se hace cargo de las categorías inferiores, lo que incluye al segundo equipo masculino y la escuela de waterpolo.

Los objetivos planteados para esta temporada son similares a los de la anterior, al menos en los equipos masculinos: la permanencia en Primera División para la primera plantilla, y la acumulación de minutos y experiencia para los integrantes del equipo filial. La escuadra femenina, por su parte, se fija retos más ambiciosos: igualar los éxitos de la campaña anterior y, por si esto no fuera suficiente, participar en el Campeonato de España de Segunda División por primera vez en su historia.

Y un año más, las chicas vuelven a dar la de cal, ya que su actuación a lo largo de la temporada se puede calificar con un notable. No alcanzan el sobresaliente porque no logran revalidar ninguno de los títulos cosechados la temporada anterior, quizá debido a las bajas que las merman durante gran parte del año, quedando subcampeonas tanto en Liga de Euskal Herria (empatadas a puntos con el equipo campeón) como en Liga Bizkaina y, una vez más, en Copa. Pero sin duda el punto álgido de la temporada se vive durante el Campeonato de España de Segunda División que se disputa en Las Palmas de Gran Canaria, al que nuestras chicas acuden tras superar las múltiples trabas impuestas por la Federación Española y realizando un gran esfuerzo económico tanto personal como a nivel de club. El papel desempeñado por el equipo es magnífico, ya que finaliza la fase preliminar como líder tras ganar sus tres partidos, mientras que en la fase final alcanza la sexta plaza, teniendo en cuenta que el absurdo sistema de competición diseñado por la RFEN sólo permitía a nuestras chicas aspirar como
máximo al quinto lugar, de un total de diez equipos. Su nivel de juego en algunos partidos es espectacular, siendo consideradas una de las revelaciones del torneo, sobre todo después de la victoria sobre las catalanas de la Universitat Autònoma de Barcelona en un partido para el recuerdo, que además les otorgaba el billete para una plaza directa en el campeonato de la temporada siguiente.

Por su parte, los chicos dan de nuevo la de arena y repiten el último puesto en Liga de la temporada precedente, con el consiguiente descenso a Segunda División, a pesar de que su rendimiento es superior al del año anterior y también sus números (logran 13 puntos, 4 más que en 2006/07). Pero la fortuna no les sonríe y los resultados de sus rivales directos les condenan. Mejor es la actuación del segundo equipo, el cual experimenta una notable progresión a lo largo del año, tanto en su juego como en sus resultados, quedando 3º en el grupo B de Segunda División y logrando un meritorio subcampeonato en la Copa Federación. De hecho, algunos de sus jóvenes jugadores dan el salto al primer equipo y comienzan a ser habituales en sus alineaciones.

Un año más, el club organiza la ya tradicional Gabon Kopa femenina, que en esta ocasión destaca por la invitación del potente conjunto holandés del Widex GZC Donk. También se celebra la tercera edición del Torneo de San Juan, el cual en poco tiempo se está convirtiendo en un clásico del final de temporada, con la participación esta vez de equipos navarros y aragoneses.

Es destacable, por otro lado, la predisposición del club para traspasar fronteras y compartir la experiencia del waterpolo con otros clubes de lugares más o menos lejanos, dándose a conocer de paso en otras tierras. En este apartado, además de la experiencia del equipo femenino en Gran Canaria, hay que mencionar la visita efectuada por las plantillas masculina y femenina a Zaragoza para disputar varios encuentros amistosos contra equipos maños, así como la participación de la escuadra masculina en un prestigioso torneo en Lousada (Portugal), enfrentándose a algunos de los mejores equipos del waterpolo luso.

2008/2009: las chicas hacen historia

La temporada 2008/2009, décima del club en competiciones oficiales, arranca con novedades en el apartado técnico. Después de tres campañas como responsable del equipo femenino y del primer equipo masculino, Jon López abandona la dirección de este último para centrarse en el trabajo con las chicas, pasando a ocupar el banquillo del masculino el experimentado ex-internacional olímpico holandés ‘Nico’ de Meij. Por su parte, Josu Barrenetxea continúa al frente del segundo equipo masculino, a la vez que se hace cargo de la escuela de waterpolo, cuyo crecimiento requiere la presencia de otro entrenador debutante, Gorka Sánchez. Además, el club decide inscribir un nuevo equipo en la Liga de Euskal Herria Cadete Mixta, el cual, sumado a sus tres escuadras absolutas, convierte al Leioa Waterpolo en el único club de la competición que cuenta con cuatro equipos participando en las Ligas de Euskal Herria. Barrenetxea y Sánchez, entrenadores de la escuela de waterpolo, son también los responsables de la plantilla cadete.

Un proyecto deportivo tan extenso como el de esta temporada exigía al club plantearse metas más ambiciosas, si cabe. De entrada, las chicas fijan como principal objetivo desde el inicio de la temporada el Campeonato de España de Segunda División, con la intención de mejorar su sexta plaza del año anterior y acercarse a los puestos de ascenso a Primera Nacional. Eso sí, sin descuidar las competiciones domésticas, en las que parten como favoritas. El primer equipo masculino, por su parte, se centra en lograr el ascenso y retornar a la Primera División de Liga de Euskal Herria, mientras que la segunda escuadra, como en años anteriores, sirve para que los juveniles adquieran experiencia de cara a su futuro salto a la primera plantilla. Todo ello sin olvidarnos del equipo cadete mixto, donde las chicas y chicos procedentes de la escuela de waterpolo pueden mejorar su progresión.

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En esta ocasión, el balance deportivo de la campaña refleja un éxito rotundo en todos los aspectos. Por un lado, el primer equipo masculino consigue el ascenso a la Primera División de la Liga de Euskal Herria tras realizar un campeonato casi impoluto, con 49 puntos de los 54 posibles, ocupando el liderato de Segunda durante toda la Liga, siendo el conjunto máximo goleador (cerca de 300 goles en 18 partidos) y el menos goleado, y mostrando una superioridad insultante en muchos partidos. Además, logra el 4º puesto en Liga Bizkaina, la mejor clasificación de su historia. Por su parte, el segundo equipo masculino, en pleno proceso de renovación, finaliza 10º. En cuanto al equipo cadete, ocupa la 9ª plaza en su Liga, teniendo en cuenta que su plantilla, con mayoría de jugadoras y jugadores de categoría infantil, es sensiblemente más joven que las del resto de participantes, por lo que su margen de progresión invita al optimismo.

Capítulo aparte merecen las chicas, que completan una temporada de ensueño. Su primer éxito es el título de Liga Bizkaina, competición en la que participan con dos equipos (el segundo equipo finalizó 3º), lo que da una idea de la amplitud de su plantilla. Meses más tarde, se alzan con el campeonato de Liga de Euskal Herria por segunda vez en su historia, logrando la victoria en los 12 partidos disputados y siendo muy superiores al resto de rivales. Y como colofón, viajan hasta Algeciras (Cádiz) para disputar el Campeonato de España de Segunda División, con el consiguiente esfuerzo económico, donde realizan una espectacular actuación, ganando todos sus encuentros excepto la final, y finalizando por tanto en 2º lugar, lo que las otorga una plaza en la Primera División de la Liga Nacional la siguiente temporada, hecho que supone un hito sin precedentes en la historia del waterpolo femenino vasco.

El ascenso del equipo femenino a categoría nacional despierta gran expectación en el ámbito del waterpolo vasco, así como en los medios (prensa, internet, radio e incluso televisión), donde el Leioa Waterpolo logra hacerse un hueco que le permite darse aún más a conocer, lo que confirma al club como una de las mayores referencias de nuestro deporte a nivel de Euskadi.

2009/2010: una temporada en la élite

La campaña 2009/2010 se presenta repleta de retos e ilusiones, con un Leioa Waterpolo que experimenta el mayor crecimiento de su historia, en gran parte motivado por el impacto mediático que genera la presencia del equipo femenino en Liga Nacional, que a sus habituales apariciones en prensa e internet suma varias intervenciones en radio y televisión, gracias sobre todo al empujón que le proporciona el entrar a formar parte del conjunto de clubes apoyados por la Fundación Bizkaia Bizkaialde. Todo ello genera un pequeño “boom” del waterpolo en Leioa, donde son muchos los niños y niñas interesados en practicar nuestro deporte, lo que provoca un notable crecimiento de la escuela de waterpolo del club.

La nueva situación deportiva obliga a una reestructuración del cuerpo técnico. La sección femenina es la que más cambios presenta, debido a la incorporación de 5 fichajes procedentes de clubes cercanos como Askartza, Maristas y Santoña, además de las jóvenes promesas de la escuela de waterpolo, lo que hace crecer la plantilla por encima de las 30 jugadoras, haciendo necesaria la configuración de dos equipos. Mientras el primero de ellos está compuesto por las más experimentadas y compite en la Primera División de Liga Nacional, el segundo tiene como principal objetivo la formación de las más jóvenes y participa en la Liga de Euskal Herria. Además, también se forma un equipo juvenil para reforzar el trabajo con la cantera. Todo ello conduce a la incorporación de Rubén de Castro, quien junto con Jon López (ya en su 5ª temporada) se hace cargo de la sección femenina del club.

La sección masculina mantiene a los dos equipos senior de campañas anteriores, con el primero de ellos compitiendo de nuevo en la Primera División de Liga de Euskal Herria tras su ascenso, y el segundo haciendo lo propio en la Segunda División. Se incorpora en sustitución de ‘Nico’ de Meij a un nuevo técnico, Alex Pereda, quien forma tándem con Josu Barrenetxea al frente de la sección.

En cuanto a las categorías inferiores, además de con el ya mencionado equipo juvenil femenino, el club cuenta con otros dos conjuntos. El equipo cadete mixto de la temporada anterior deriva en un equipo cadete masculino, con presencia de jugadores tanto cadetes como infantiles, que participa en la Liga de Euskal Herria. Además, el club cuenta también con un equipo infantil mixto, que a diferencia de anteriores campañas sí compite de forma regular en la Liga Escolar de Euskadi. Josu Barrenetxea y Gorka Sánchez se mantienen al frente de estos dos equipos, así como de la escuela de waterpolo.

Leioa Waterpolo cuenta en esta temporada 2009/2010, por tanto, con hasta 7 equipos, que dan cabida a los más de 80 deportistas que forman parte del club. Unas cifras que hablan por sí solas.

Los objetivos deportivos para esta campaña han de estar acordes a la realidad, a pesar del vertiginoso crecimiento del club. El más prioritario de ellos es la permanencia del primer equipo femenino en la Primera División de Liga Nacional, tarea complicada para un conjunto debutante en la categoría. El primer equipo masculino, por su parte, se fija también la permanencia en la Primera División de Liga de Euskal Herria como meta principal, aunque sin descartar la opción de clasificarse para el Campeonato de España de Tercera División Masculina. En cuanto a los segundos equipos femenino y masculino, su papel consiste en dar minutos a los más jóvenes y permitirles adquirir experiencia, objetivo similar al perseguido por los equipos de categorías inferiores.

El balance deportivo de la temporada se puede calificar como agridulce, ya que el reto principal marcado por el club no se llega a cumplir. Las chicas del primer equipo, a pesar de dejarse la piel en cada partido y plantar cara a rivales superiores sobre el papel, no son capaces de lograr la permanencia y finalizan la liga en 9ª y penúltima posición, con 3 victorias en 18 partidos. Sin embargo, la experiencia acumulada por el equipo será muy importante de cara al futuro, y el ambiente vivido en las gradas en sus partidos como local quedará para el recuerdo. Además, como nota positiva, las chicas cierran la temporada proclamándose campeonas de la Copa de Euskal Herria por primera vez en su historia, tras acumular siete subcampeonatos. El segundo equipo femenino, por su parte, finaliza la Liga de Euskal Herria en 4º lugar.

En cuanto a los chicos, en esta ocasión sí que consiguen superar el reto de la permanencia, no sin sufrimiento. Tras una pobre primera vuelta en la que sólo logran 5 puntos, una gran segunda mitad de Liga les permite alcanzar los 18 puntos, finalizando en el 8º puesto y a un sólo punto de eludir la promoción, en la que sufren más de la cuenta para doblegar al Hernani. Además, el equipo logra el premio de clasificarse por primera vez en su historia para el Campeonato de España de Tercera División, disputando su Fase Preliminar en Zaragoza, y finalizando en 7º lugar entre un total de 10 equipos. Una bonita experiencia con detalles memorables, como la increíble remontada protagonizada por los nuestros en su victoria sobre la Universidad Politécnica de Valencia. En la recta final de la temporada el equipo disputa la Copa de Euskal Herria, alcanzando las semifinales. La segunda escuadra masculina, por otro lado, obtiene el 7º puesto en Segunda División.

En el apartado de las categorías inferiores destaca el papel del conjunto juvenil femenino, que tras proclamarse campeón de la Liga de Euskal Herria participa en el Campeonato de España disputado en Barcelona, donde se enfrenta a algunas de las potencias del waterpolo femenino estatal, como Sabadell o Mediterrani. Nuestras chicas finalizan en 8º y último lugar, pero la experiencia acumulada en un evento de tal categoría no tiene precio. El equipo cadete masculino, por su parte, alcanza la 5ª posición en la Liga de Euskal Herria y la 2ª en la Liga Bizkaina, mostrando un buen nivel a pesar de su juventud respecto a muchos de sus rivales. Por último, el conjunto infantil mixto da muestras del buen trabajo de cantera del club, ya que obtiene la 3ª plaza en la Liga Escolar de Euskadi y la 2ª en los Juegos Escolares de Bizkaia, codeándose con los equipos punteros en ambas competiciones. Además, como premio a su brillante temporada, el equipo infantil mixto acude al Torneo Internacional “Chiqui Sans” disputado en A Coruña, donde se enfrenta a conjuntos gallegos y portugueses.

Por su parte, el club organiza, un año más, la Gabon Kopa femenina, que alcanza su 18ª edición, y el Torneo de San Juan, que comienza a ser un evento veterano en su ya 5ª edición, y que en esta ocasión rinde homenaje a Pedro Parola, exdirectivo de la entidad y uno de los artífices de este proyecto, fallecido en el transcurso de la temporada. En ambos casos, el trofeo del vencedor se queda en las vitrinas del club.

En definitiva, Leioa Waterpolo cierra una temporada intensa e histórica, sobre todo por su primera participación en Liga Nacional con su equipo femenino. Un claro ejemplo del crecimiento constante del club, capaz de hacer frente a una competición exigente tanto en lo deportivo como en lo organizativo. Sin olvidar, por supuesto, otros importantes eventos a nivel nacional como los Campeonatos de España de los equipos masculino y juvenil femenino, o el torneo del equipo infantil mixto. Una temporada con cifras récord en cuanto al número de equipos y de waterpolistas, propias de un gran club.

2010/2011: segundo ascenso a Liga Nacional

En la temporada 2010/2011 el notable crecimiento experimentado por la Escuela de Waterpolo del club durante la campaña anterior no sólo se mantiene, sino que se intensifica hasta el punto de alcanzar los límites máximos de plazas disponibles, llegándose a cifras record de más de 60 niñas y niños. Y todo ello a pesar de no contar esta temporada con el referente de la presencia del primer equipo femenino en Liga Nacional, lo que demuestra que la velocidad de crucero que ha alcanzado este proyecto lo hace imparable.

Otros datos que dejan entrever la amplitud del proyecto son los relativos al número de equipos y de deportistas, ya que por vez primera en su historia el club sobrepasa el centenar de waterpolistas, distribuidos en un total de nueve equipos: senior femenino ‘A’ y ‘B’, senior masculino, juvenil femenino y masculino, cadete masculino, infantil mixto y alevín femenino y masculino.

En cuanto al apartado técnico, se apuesta por la continuidad del trabajo realizado en la campaña anterior, por lo que Jon López sigue al frente de la sección femenina (los dos equipos senior y el juvenil) en su ya 6ª temporada, ayudado por Rubén de Castro, mientras que Josu Barrenetxea se encarga en solitario de la sección masculina, que en categoría absoluta sólo cuenta con un equipo al desaparecer el senior ‘B’. En cuanto a la Escuela de Waterpolo, sigue estando dirigida por Josu Barrenetxea con la colaboración de Gorka Sánchez, quienes se hacen cargo a su vez de los equipos juvenil masculino (categoría que el club recupera tras 6 años de ausencia), compuesto mayoritariamente por jugadores cadetes, del cadete masculino, del infantil mixto y de los alevines femenino y masculino, categoría esta última en la que el club registra un importante número de altas.

Hay que destacar, dentro de la Escuela de Waterpolo, la creación de una sección de “Mini-Waterpolo” dirigida a niñas y niños de 6 a 8 años (pre-benjamines), que una vez por semana se inician en las técnicas básicas del waterpolo. Esta iniciativa pionera se revela como un rotundo éxito tanto participativo como de críticas.

Los objetivos deportivos para esta campaña se centran en un reto principal: el retorno del primer equipo femenino a la Primera División de Liga Nacional, para lo que es necesario proclamarse vencedor del Campeonato de España de Segunda División en una de sus dos finales zonales. Todo lo demás pasa a un papel secundario, aunque ni mucho menos se descuidan objetivos menores como la permanencia del senior masculino en la Primera División de Liga de Euskal Herria, así como la progresión de los equipos de categorías inferiores.

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Para la consecución del reto principal, el primer equipo femenino se marca una pauta de trabajo propia de un equipo de élite, con duros entrenamientos, partidos amistosos contra conjuntos de Liga Nacional y concentraciones junto a otros equipos aspirantes al ascenso como AE Santa Eulalia (L’Hospitalet) y CN Cuatro Caminos (Madrid), con magníficos resultados a lo largo de la temporada que demuestran que la preparación marcha por buen camino. Esta planificación no puede dar mejores frutos, ya que en la final zonal del Campeonato de España de Segunda División celebrada en Leioa (30 de Abril y 1 de Mayo) nuestro equipo se lleva el triunfo con una aplastante superioridad sobre sus rivales, lo que le otorga su segundo ascenso a la Primera División de Liga Nacional. Además, cabe destacar el hecho de que este evento es el primer campeonato oficial a nivel estatal que organiza el Leioa Waterpolo en su breve historia, y que la cita se convierte en un éxito tanto organizativo como de público.

Este éxito eclipsa al resto de logros conseguidos por el club en esta temporada 2010/2011, que también merecen ser tenidos en cuenta. El equipo senior masculino logra, por primera vez en su historia, la permanencia directa en 1ª División de Liga de Euskal Herria sin tener que disputar la promoción, al finalizar la Liga en 9º lugar de un total de 12 equipos, tras protagonizar, fiel a su estilo, una campaña en la que va de menos a más. En la Copa Federación alcanza las semifinales. Por su parte, el primer equipo femenino queda subcampeón de la Liga de Euskal Herria por detrás del Cablescom EW Zaragoza ‘B’, su único lunar en esta brillante temporada, ya que en la Copa de Euskal Herria logra su segundo título consecutivo. El senior femenino ‘B’ repite el 4º puesto en Liga del año anterior. El buen estado de forma de las chicas se prolonga en verano, donde consiguen sendos subcampeonatos en dos de los más prestigiosos torneos veraniegos como son los de Mutriku y Sanxenxo.

En cuanto a los conjuntos de categorías, el juvenil femenino cobra protagonismo en la recta final de la temporada quedando segundo en la Liga de Euskal Herria, proclamándose campeón en la Copa Federación y repitiendo su 8º puesto en el Campeonato de España disputado esta vez en Mataró, donde un año más vuelve a codearse con lo mejor del waterpolo estatal. Por otro lado, el juvenil masculino finaliza la Liga de Euskal Herria en 9ª posición, mientras que el cadete masculino ocupa la 4ª plaza en su Liga tras una brillante campaña.

Por último, el infantil mixto queda en 10º lugar en la Liga Escolar de Euskal Herria, y al igual que en la temporada anterior viaja en verano hasta A Coruña para participar en el Torneo Internacional “Chiqui Sans”. Por su parte, los equipos alevines masculino y femenino toman parte en los Juegos Escolares de Bizkaia (3º y 5º lugar, respectivamente), donde el Leioa Waterpolo se destaca como el único club que cuenta con dos equipos de distintos sexos. Además, los alevines también participan en otras citas como el Festival de Donostia y el “Poloamig@s” de Zaragoza.

Además, el club organiza, una temporada más, el clásico torneo de la Gabon Kopa, que en su 19ª edición se convierte en una fiesta del waterpolo local con la participación de todos los equipos que componen el club, y con un doble enfrentamiento en categoría senior femenina entre el Leioa Waterpolo y el CN Cuatro Caminos de Madrid como plato principal. Y también se celebra la 6ª edición del Torneo de San Juan, que en esta ocasión se centra en la categoría juvenil femenina.

El balance de la temporada es, por tanto, muy satisfactorio, ya que se cumplen los principales objetivos deportivos a la vez que el crecimiento del club sigue un ritmo imparable. Buenos augurios de cara a la siguiente temporada, en la que el club volverá a afrontar el reto de contar con su equipo femenino entre la élite estatal.

Copyleft © 2006 [Leioa Waterpolo]